Interpreto como una señal a favor del país la coincidencia afortunada de dos profesores en la contienda presidencial. Una señal que proviene más del azar que de la racionalidad y que permite una lectura del siguiente tenor: una sociedad a punto de tocar fondo acude a cierta forma de autoorganización instintiva y escoge a la dupla Mockus-Fajardo para depositar en ella su esperanza.
La teoría del caos sostiene que un nuevo orden es posible a partir del caos, que algunos, en el contexto actual, bien podrían asimilar al viraje de una sociedad que puede pasar de una elección mediocre para Congreso a una histórica para Presidente. Que modifique la dinámica de la política y entregue las riendas de un país a quienes se han dedicado a pensarlo desde la academia y desde el ejercicio de una ética política, que resulta rara avis en el quehacer político tradicional.
La señal que entreveo agrega un componente más, especie de sincronía, que se me antoja decisivo en la actual encrucijada de un mundo amenazado por el cambio climático: el de un partido verde, asunto que no figura en el palmarés de ninguno de los dos académicos, pero que resulta coherente con lo que ambos han trabajado desde sus alcaldías. Y que representa, a mi juicio, lo que podría juzgarse como el elemento central del desafío.
Si ellos logran captar, estructurar y comunicar el sentido moderno que tiene hoy lo verde en el mundo, van a poder movilizar a buena parte de esa franja sensata de electores indecisos, que hoy apostaría por Mockus y Fajardo simplemente porque lucen como más inteligentes (lo son) y quizás menos decadentes que los demás (no lo son).
Lo verde ya no es lo que antes fue: exótica mezcla de idealismo y fundamentalismo; hoy es pragmatismo y responsabilidad, ciencia y cultura, ética y desarrollo, pero ante todo: construcción de un futuro de verdad sostenible. En lo verde se materializa la política moderna.
Europe Écologie, el partido verde francés, es un buen ejemplo de ello; y hay algunos más, que en otros países han cambiado la lógica de la política y logrado el apoyo de una sociedad que, como la nuestra, está cansada de los mismos y las mismas. La lógica mediante la cual se consolida la propuesta verde ha sido, toda, caótica, lo cual habla mejor de una sociedad que, al fin, reacciona, que de la calidad del Congreso recién electo. La valoración de los profesores es una señal de buena salud del país, que opta por la renovación desde el fondo de una profunda crisis. ¿Alguien mejor que Mockus, me pregunto, para convertir en sinfonía esta emergente sincronía?
Manuel Guzman Hennessey
1 comentarios:
Simplemente colaborar para ajustar un concepto usado en este escrito: "La teoría del caos sostiene que un nuevo orden es posible a partir del caos,...". Por lo que yo pude estudiar del asunto, desde sus mentores casi todos ligados a las ciencias físicas (las 3 Leyes de la termodinámica), esta teoría no sostiene un nuevo orden, sino una visión distinta de interpretar los fenómenos naturales y por lo tanto las acciones humanas ya sean colectivas o individuales. Caos y Orden son dos caras de una misma moneda parametrizadas por los seres humanos.
Felicitaciones por el Blog
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